
Te despedazo. Y tiene gracia.
Estas completamente hecho polvo en mi mente.
Empiezo a sonreír, sin que me duela.
Te hago trizas.
Me das igual.
Me encuentro loca en el cielo.
Puedo gritar. Puedo saltar.
Puedo hacer lo que me de la gana.
Ya no tengo tu sombra detrás de mí.
Diciéndome que lo estoy haciendo mal.
Porque lo he hecho perfecto.
Lo he hecho justo como yo quería.
Salí, allí, afuera.
Y apareció la lluvia. Me hizo ese favor.
Me empapó entera y seguía sonriendo.
En mi cuerpo sentí un escalofrío, pero paso rápido.
Me encanta lo que estoy sintiendo, es decir, nada.
Me encuentro vacía, con la mente en blanco.
Nada en lo que pensar.
No habrá más lágrimas.
No habrá más “te quedas aquí”.
Porque no me quedaré nunca más.
He cruzado la puerta.
No he mirado atrás.
Ni lo haré jamás.
Estas completamente hecho polvo en mi mente.
Empiezo a sonreír, sin que me duela.
Te hago trizas.
Me das igual.
Me encuentro loca en el cielo.
Puedo gritar. Puedo saltar.
Puedo hacer lo que me de la gana.
Ya no tengo tu sombra detrás de mí.
Diciéndome que lo estoy haciendo mal.
Porque lo he hecho perfecto.
Lo he hecho justo como yo quería.
Salí, allí, afuera.
Y apareció la lluvia. Me hizo ese favor.
Me empapó entera y seguía sonriendo.
En mi cuerpo sentí un escalofrío, pero paso rápido.
Me encanta lo que estoy sintiendo, es decir, nada.
Me encuentro vacía, con la mente en blanco.
Nada en lo que pensar.
No habrá más lágrimas.
No habrá más “te quedas aquí”.
Porque no me quedaré nunca más.
He cruzado la puerta.
No he mirado atrás.
Ni lo haré jamás.
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