
¿Qué llueva? Si, la verdad es que tengo ganas de que llueva, ¿Qué se lo lleve todo lejos? Si, la verdad es que tengo ganas de que la lluvia aparte todo esto, se lo lleve muy lejos. No se, hoy me he despertado así. Esperando que llueva.
Cansada, estoy cansada que siempre sea lo mismo, de que no haya ninguna novedad buena, que siempre sea la misma rutina, el mismo horario.
Me dan ganas de volver allí, me imagino mi día, me levantaría más o menos pronto, me prepararía mi café, me iría a trabajar, comería algún sándwich raro de esos y esperaría a la hora del cierre. Saldría de trabajar y esperaría a mis amigos en aquella esquina del Picadilly, en Lillywhites, enfrente del Eros. Nos tomaríamos alguna Stella, que siempre eran más y de camino a casa veríamos el show que tocara en el 29.
Pero ahora no, estoy aquí, “querida” Barcelona, no estoy del todo contenta pero “I’m fine”. Lo único que me queda de allí, aquí, es algún irlandés de las Ramblas, tomarte una pinta pero que nunca es Stella, aquí se lleva la Heineken, lo que nos estamos perdiendo..
Ya no hay ningún camino que atraviese el Finsbury, ni nada que ir a buscar al Sainsbury’s, no hay domingo lluvioso, ni un ¿Qué hacemos, nos tomamos una en el pub de la esquina?, una tarde estaba el Barça-Madrid. No hay calabazas en las ventanas, ni ¿Qué haces Mónica??!!!, se acabó la calle del frío y la calle de Cubelles, cuesta aceptar que no volverás a estar ahí de la misma manera.
Pero no queda otra, no estoy contenta pero I’m fine.
Cansada, estoy cansada que siempre sea lo mismo, de que no haya ninguna novedad buena, que siempre sea la misma rutina, el mismo horario.
Me dan ganas de volver allí, me imagino mi día, me levantaría más o menos pronto, me prepararía mi café, me iría a trabajar, comería algún sándwich raro de esos y esperaría a la hora del cierre. Saldría de trabajar y esperaría a mis amigos en aquella esquina del Picadilly, en Lillywhites, enfrente del Eros. Nos tomaríamos alguna Stella, que siempre eran más y de camino a casa veríamos el show que tocara en el 29.
Pero ahora no, estoy aquí, “querida” Barcelona, no estoy del todo contenta pero “I’m fine”. Lo único que me queda de allí, aquí, es algún irlandés de las Ramblas, tomarte una pinta pero que nunca es Stella, aquí se lleva la Heineken, lo que nos estamos perdiendo..
Ya no hay ningún camino que atraviese el Finsbury, ni nada que ir a buscar al Sainsbury’s, no hay domingo lluvioso, ni un ¿Qué hacemos, nos tomamos una en el pub de la esquina?, una tarde estaba el Barça-Madrid. No hay calabazas en las ventanas, ni ¿Qué haces Mónica??!!!, se acabó la calle del frío y la calle de Cubelles, cuesta aceptar que no volverás a estar ahí de la misma manera.
Pero no queda otra, no estoy contenta pero I’m fine.









